Una vez terminado mi recorrido por la zona arqueológica, me dirigí al acceso de salida ubicado sobre la autopista Tula-Pachuca, desde donde abordé un taxi que me llevó al centro histórico de la ciudad de Tula. El trayecto de recorrido fue muy breve, ya que el sitio arqueológico esta muy cercano al centro, incluso desde el centro hay un corredor turístico que conecta con otra puerta de acceso a las ruinas, pero al parecer esa puerta no se abre todos los días.
Tula es una ciudad pequeña, mi primera impresión cuando me baje del taxi (en el centro histórico) fue que no había mucho que conocer de ella, así que mejor busqué un lugar para comer, para después partir a la terminal y tomar el autobús que me llevaría de nuevo a la ciudad de México, esa fue la idea inicial. Sin embargo, cuando terminé de comer, como aun era muy temprano, decidí caminar por las calles del centro y esto fue lo que me encontré a mi paso: