sábado, 9 de julio de 2016

Temoaya, Estado de México, México. Día 14 "Centro Ceremonial Otomí; fascinante y enigmático"

Era mi día 14 de viaje, me encontraba en Ciudad de México y desde ahí partí a conocer un lugar único y espectacular: El Centro Ceremonial Otomí, ubicado en el municipio de Temoaya, Estado de México a 34 kilómetros al noreste de Toluca. Les explico como llegué hasta ese lugar; primero me dirigí a la Central de Autobuses del Poniente de la Ciudad de México, esa que se encuentra en la terminal del metro Observatorio, una vez ahí, me dirigí a una de las muchas lineas de autobuses que van a Toluca, compré mi boleto, en diciembre de 2014 pagué $55 pesos mexicanos. El autobús salió de la Ciudad de México a las 12:30 de la tarde y llegó a Toluca 1:45 de tarde.

Ya en la terminal de autobuses de Toluca, pregunté como llegar al Centro Ceremonial, me comentaron dos opciones: transporte público o taxi, pregunté a taxistas la tarifa que cobraban para trasladarme hacia allá y la tarifa promedio era de $150 pesos, mientras que la tarifa del autobús era menos de $20 pesos, decidí trasladarme en transporte público, la línea se llama: Autotransportes Temoayenses y su parada es en la misma central a donde había llegado el autobús que me trajo de la ciudad de México. El autobús salió de Toluca a las 2:20 de la tarde y una vez que emprendió el camino, fue toda una travesía llegar al centro ceremonial.

De entrada el camión iba muy lento, antes de salir de la ciudad recorrió algunas colonias de Toluca, lo que aumentó el tiempo de traslado, después de un buen tiempo de recorrido, del cofre del autobús empezó a salir mucho humo; el motor se calentó, el chofer paró y nos pidió que bajáramos de la unidad, nos dijo que ya no podría continuar y que tendríamos que esperar el otro autobús. 

Todos los que veníamos abordo esperamos más de medía hora y "el otro autobús", ni sus luces. Decidí preguntar a los taxis que circulaban por ahí cuanto me cobraban por llevarme al centro ceremonial, la tarifa no bajaba de $200 pesos!!, un poblador de esas comunidades, que venía en el autobús, me dijo que los taxis colectivos no me deberían de cobrar más de 20 pesos por llevarme hasta el centro ceremonial, ellos decidieron también tomar taxi y me fui con ellos, y efectivamente, el viaje en taxi colectivo me costó menos de $20 pesos.

Llegué al centro ceremonial después de las 4 de la tarde y sí, ya estaba cerrado, ya no había paso para los visitantes. El horario es de 9 de la mañana a 4 de la tarde!!. Después de mucho insistir, la persona encargada del acceso me dio oportunidad de entrar, con la condición de no entretenerme demasiado, se lo agradecí mucho. Así que mi visita al lugar estuvo muy apurada, recomiendo que vayan muy temprano a este lugar para que lo disfruten con calma.

Este lugar se levanta en las faldas del cerro de las navajas, en una región boscosa de pinos y encinos de gran belleza. Nos recibe una enorme escultura de Botzanga, guerrero Otomí que peleó contra el emperador azteca Axayácatl.

Imponente mural llamado "Sámishy" o "jaguar que camina y habla", que narra las etapas de la cultura Otomí.

Sus murales y sus construcciones integra la cultura y cosmovisión Otomí, etnia que se estableció en este valle hace mas de 3,000 años. Se dice que fue una de las primeras que habitó Mesoamérica.

El centro ceremonial fue construido en 1980, ocupa un área cercana a las 50 ha y consta de una serie de construcciones que reproducen el antiguo sitio de reunión del pueblo Otomí. Actualmente, como hace miles de años, los Otomís efectúan ahí sus ceremonias religiosas y eventos, entre ellas, la ceremonia de adoración a los 4 elementos naturales.

En todo el lugar hay 365 escaleras que representan los días del año.

En la plaza se levantan 52 columnas que significan los 52 años del Calendario Prehispánico Azteca, las mismas semanas del año del calendario actual; cada columna representa a dos serpientes entrelazadas simbolizando que salen del suelo y que tratan de alcanzar el espacio.

Más arriba se encuentran los 12 conos en forma estilizada, simbolizando cada uno un caracol (símbolo del agua), uno por cada generación, o representa la música y el sonido o pueden ser los 12 meses del año.

En el centro de los conos se sitúa el Dios Sol, llamado también El Nuevo Sol que a la fecha lo siguen adorando los otomíes y que simboliza el fuego en una lucha por no apagarse. Fue esculpido en piedra roja.

Los 12 conos de piedra fueron hechos por el artista Pedro Cervantes

Las serpientes simbolizan la fuerza y la voluntad del hombre Otomí de querer salir adelante.

El piso esta decorado con "El símbolo del sagitario" un diseño de 3 llamas (las fuerzas del espíritu, del cuerpo y la voluntad) en un círculo formado por una serpiente. La simbología se utilizó tal y cual como lo hacían los ancestros prehispánicos.

En el edificio del Consejo Supremo resaltan sus 7 columnas simbolizando a Chicomostoc, representa 7 cuevas de donde salieron las 7 tribus nahuatlacas en el año 820 D.C., se asocian las 7 columnas con los 7 días de la semana, las 7 notas musicales y los colores del arcoíris.

El 18 de Marzo se lleva a cabo la "Ceremonia del Quinto Sol" que da la bienvenida a la primavera y a un nuevo ciclo. El primer domingo de cada mes se practican rituales para invocar a los cuatro puntos cardinales y dar gracias al universo, las ceremonias son realizadas en la lengua nativa del lugar, el hñahñu.

Hermosos jardines ubicados en el centro ceremonial, también hay visitas guiada en el bosque para caminar junto al río.

En la entrada al centro se ubica esta escultura "Guerrero Verde" máximo guerrero del pueblo Otomí Bot zanga (lagartija-negra).

Aquí estaba en las afueras del centro, ya finalizada mi visita, esperando el autobús para partir de nuevo a Toluca. El lugar es espectacular, planeen su viaje para que puedan disfrutar al máximo el sitio. Un dato adicional, las instalaciones de este centro fueron utilizado como set de la película James Bond: Licence to kill y del video musical Limbo, de Daddy Yankee.

Me subí al autobús a las 5 de la tarde y llegué a Toluca a las 7. Trasladarse en este transporte público, en promedio lleva un poco menos de dos horas de viaje. Una vez en la central de Toluca, tomé un autobús que me llevó de nuevo a la ciudad de México. Amig@s nos leemos pronto, saludos!